La terquedad del modelo económico extractivista y financiero

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El primer año de Gobierno: Extracción financiera, petróleo y desaceleración económica global

Cierra el primer año de gobierno de Iván Duque en un escenario internacional adverso, y con una apuesta por el continuismo de un modelo extractivista que no cuenta con precios favorables ni con el financiamiento necesario para revitalizar la economía colombiana.

Dos elementos convergieron desde los inicios del presente siglo hasta el año 2014: la abundancia de crédito barato y el boom de los precios de las materias primas, en especial el petróleo. Dicha situación benefició a economías emergentes como la colombiana, dependiente tanto del financiamiento externo como de las exportaciones para obtener los ingresos necesarios para su funcionamiento.

Es difícil definir cuál de los dos componentes aportó más al período de crecimiento que experimentó nuestra economía; sin embargo, más que la persistente dinámica de los productos minero-energéticos, la abundancia de capital en el escenario internacional que permitió el crecimiento de las grandes economías a través del aumento de la demanda por bienes manufacturados y con alto componente tecnológico, generó que dichos países incrementaran la demanda por materias primas como el petróleo, el oro, el cobre y el litio (materiales fundamentales para la producción de los productos tecnológicos más demandados: celulares, computadores, carros eléctricos, entre otros). Así pues, las materias primas se convirtieron en un excelente vehículo de inversión tanto por los rendimientos obtenidos por la producción como por la especulación asociada a la misma.

Por todo ello la mejor forma de caracterizar estas dos décadas de la economía pasa por un boom financiero cuyo principal vehículo fue la especulación y la inversión en producción de materias primas, especialmente petróleo. Ello implicó la relocalización de grandes cantidades de dinero hacia los sectores minero-energético y financiero, y el desplazamiento de grandes contingentes de trabajadores hacia el sector informal y la producción endogámica con pocas posibilidades de articulación a los mercados internacionales.

Lo anterior es evidente si se revisan los datos de la Inversión Extranjera Directa (IED) (ver gráfica 1): durante el período de auge de los precios de las materias primas y de crédito barato, entre los años 2000 y 2014: por cada 100 dólares que entraban al país como IED 60 se dirigían a Sector petróleo, Minas y Canteras, y Servicios financieros, lo que explica el comportamiento creciente de la IED. No obstante, de esos 60 dólares cerca del 80% se quedaban solo en el sector de petróleo y de minas y canteras. Posterior a la caída de los precios del petróleo, la IED ha mantenido una tendencia decreciente, explicada principalmente por la caída abrupta de la inversión en materias primas, por lo que los tres sectores asociados a la especulación pasaron a recibir en promedio 43 de cada 100 dólares que ingresaban al país (2015-2018). Sin embargo, esta participación no ha caído más, en parte porque la IED en servicios financieros no ha evidenciado cifras de desmejoramiento tan agudas como las del sector minero.

Gráfica 1.
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA POR RAMA DE ACTIVIDAD
Fuente: Construcción propia.
Datos: Banco de la República

Esto es lo que ha pasado con el capital que entra como IED: Se hubiera esperado que esta masiva entrada de inversión hacia dichos sectores hubiese impactado positivamente tanto el empleo como la Formación Bruta de Capital (FBC) en el país (inversión en maquinaria, equipos, edificaciones, infraestructura, etc.); pero según los datos esto ha ocurrido solo parcialmente. Por un lado, pese al aumento de la IED, la tendencia general de la variación de la FBC entre el primer trimestre del 2005 y el primer trimestre del 2019 viene siendo decreciente, y es claro que durante el período de auge de la IED (2008-2014) también se obtuvieron tasas de crecimiento más sostenidas de la FBC; pero a partir del tercer trimestre de 2014 este tipo de inversión se ha mantenido prácticamente estancada, con una tasa de variación promedio del (-) 0,04% (Ver gráfica 2).

Gráfica 2.
FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL (VARIACIÓN SERIE DESESTACIONALIZADA)
Fuente: Construcción propia.
Datos: Banco de la República

Por otro lado, si se revisan los datos del mercado laboral puede verse que mientras los sectores de petróleo, minas y financieros son los que más reciben IED, no son los que más generan puestos de trabajo; al contrario, los mejores resultados de las tasas de crecimiento del empleo están explicadas por sectores como el comercio, hoteles y restaurantes; así como por servicios comunales, sociales y personales (Ver Gráfica 3), cuya asignación de puestos de trabajo ha estado además marcada por las condiciones laborales de informalidad, de tal manera que mientras en 2007 de cada 100 trabajadores informales 39 laboraban en el sector de comercio, para el último trimestre móvil (marzo-mayo del 2019) la cifra se incrementó hasta 43, es decir, que mientras el capital se ha dirigido hacia sectores vinculados a los mercados internacionales y a la especulación financiera, la mano de obra se ha ubicado en sectores de alta informalidad y poco articulados a los mercados internacionales.

Gráfica 3.
POBLACIÓN OCUPADA SEGÚN RAMAS DE ACTIVIDAD
Fuente: Construcción propia. /Datos: DANE

Si a lo anterior se suma la destrucción de los puestos de trabajo entre junio de 2018 y junio del presente año, se encuentra que los sectores donde más se han perdido empleos son la Agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca, que azotadas por la caída en los precios internacionales de bienes como el café se han visto altamente golpeadas.”

Así pues, la economía colombiana ha definido su destino por las dinámicas del orden internacional, y por las apuestas de los gobiernos de turno por garantizar altas tasas de crecimiento, sin que ello se refleje en un cambio productivo. Todo lo contrario, la reasignación tanto de capital como de mano de obra ha intensificado la dependencia de la economía colombiana hacia los flujos de capital extranjero y al vaivén de los precios internacionales de las materias primas.

Cambio en el ciclo internacional: apuestas del nuevo gobierno

Desde la posesión de Iván Duque nada ha cambiado, salvo que su apuesta por acentuar este modelo se ha encontrado con una caída de la demanda mundial y una disminución del capital disponible para invertir en el país. Así pues, el desempleo ha aumentado en los sectores que más generan puestos de trabajo, a causa de una combinación de condiciones externas e internas que van conduciendo a un posible escenario de desaceleramiento económico.

La economía se estancó el primer trimestre del presente año (enero-marzo), es decir, en términos agregados, quitando los efectos estacionales propios de la dinámica colombiana, así como las variaciones de los precios, no creció con respecto al último trimestre del año pasado (octubre-diciembre de 2018), como se puede observar en la Gráfica 4. Pero Además mantiene una tendencia decreciente desde el tercer trimestre del 2018 (julio-septiembre).

Estos hechos resultan bastante complicados para el Gobierno Nacional, puesto que tal y como lo argumentaron durante los debates de la Ley de Financiamiento el año pasado, y como han insistido en el Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP), la reducción de la carga tributaria a las empresas es su principal apuesta para propulsar la economía, a través del crecimiento de la inversión y el empleo. Empero si se revisa en detalle el comportamiento de la producción por sectores, nuevamente los números dejan mucho que desear.

Gráfica 4.
PRODUCTO INTERNO BRUTO (SERIE DESESTACIONALIZADA)
Fuente: Construcción propia.
Datos: DANE

Lo cual se revela mucho más en el comportamiento económico trimestral, desde 2018, de los doce grupos de la producción nacional.

Gráfica 5.
COMPORTAMIENTO DE LA ECONOMÍA POR GRUPOS ECONÓMICOS (SERIES DESESTACIONALIZADAS)
Fuente: Construcción propia.
Datos: DANE

Para responder por qué la economía se estancó, lo que se encuentra es ciertamente preocupante: durante los últimos dos trimestres la construcción ha sido el grupo de la economía que más ha caído. Pero también se puede ver cómo el grupo de información y comunicaciones, así como el suministro de electricidad, gas y otros, presentaron una caída después de experimentar valores positivos desde el segundo trimestre de 2018. Y por último, la industria manufacturera registró un decrecimiento con respecto al trimestre anterior.

Si a lo anterior se suma la destrucción de los puestos de trabajo entre junio de 2018 y junio del presente año, se encuentra que los sectores donde más se han perdido empleos son la Agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca, que azotadas por la caída en los precios internacionales de bienes como el café se han visto altamente golpeadas, hasta el punto de que entre el trimestre móvil abril-junio del 2018 y el mismo trimestre del presente año, se pasó de 3’640.000 a 3’452.000 personas empleadas en ese sector, es decir, una destrucción de 188.000 puestos de trabajo. Así mismo en el sector Actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler se destruyeron 125.000 empleos como reflejo de la desaceleración de la construcción y el mercado inmobiliario; los 108.000 desempleados en la industria manufacturera son producto del desmonte de algunas fábricas en el país; y finalmente los empleos desechados en el Sector Comercio, en transporte y en suministro de electricidad que dejaron a 83.000, 59.000 y 13.000 personas sin su puesto de trabajo, respectivamente. Entre junio del año pasado y el mismo mes del presente año se perdieron 576.000 trabajos, mientras apenas se crearon 212.000 nuevos puestos.

A modo de conclusión

La situación internacional que genera incertidumbre entre los inversores extranjeros está impactando fuertemente la Cuenta Corriente, en la medida en que los volúmenes de salida de capital por concepto de renta obtenida por IED superan con creces los montos correspondientes a lo que ingresa: entre el primer trimestre del 2018 y el primer trimestre del presente año, por cada 100 dólares que ingresaron al país como IED, salieron 130 como renta de esta.

El comportamiento de la FBC durante el primer trimestre de 2019 corrobora dicha situación, pues pese a las exenciones para la inversión en capital aprobada en la Ley de financiamiento del año pasado, la FBC se redujo en 1,8% entre el último trimestre del año pasado y el primero de éste. Y si se compara con el primer trimestre del 2018 sólo creció 0,07%, resultados realmente preocupantes.

Este primer año de Duque en lo económico se presenta como una continuación del modelo implementado desde comienzos de siglo, donde la inversión en materias primas continúa siendo un vehículo para la extracción de riqueza financiera. No obstante el escenario internacional junto con la focalización doméstica de capital en los sectores con baja intensidad laboral, y la asignación del trabajo hacia sectores sin articulación a los mercados internacionales, hace que se abra un escenario de riesgo: la economía colombiana se encuentra expuesta al desenlace de las tensiones internacionales, sin alternativas inmediatas a sus productos de exportación, con su mano de obra concentrada en sectores desvinculados del sector externo y con una creciente salida neta de capital.