La verdadera libertad, o el por qué de una Guardia Cimarrona

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(Con base en conversación con Héctor Marino Carabalí, Presidente del Consejo Comunitario de La Toma, Cauca)

Héctor Marino Carabalí Charrupí nació en Buenos Aires y en Suárez, Cauca, pues desde su nacimiento los intereses capitalistas lo marcaron desordenando su territorio: Su ombligo de recién nacido, que por tradición de su pueblo se entierra, quedó en el corregimiento de Asnazú, antes Buenos Aires y luego Suárez. Esto debido a que las actividades de la minera extranjera Asnazú Golden Company, en los años 30, y luego la represa la Salvajina -cuyos estudios se iniciaron a finales de los años 40 y su ejecución culminó en los 80- cambiaron los límites territoriales.

Desde Popayán hacia el noroccidente, Buenos Aires es el último municipio del departamento del Cauca y limita hacia el norte con Jamundí y Buenaventura en el Valle del Cauca. Héctor Marino se crió allí, en la vereda Brisas de Marilópez en el corregimiento de Timba, parte alta de la Cordillera.

Se recuerda a sí mismo como un niño preguntón, metido en las reuniones de los mayores, donde hablaban de la historia de su pueblo afro en el Norte del Cauca. Allí se enteró de cómo llegaron sus antepasados esclavizados a la región, y cómo la abolición de la esclavitud, el 21 de mayo de 1851, dio paso a la adquisición de grandes extensiones de tierras por sus antepasados, en tiempos mejores en los que la zona fue polo de desarrollo y pudieron aplicar los conocimientos traídos desde África.

Luego las tierras empezaron a ser arrebatadas por los esclavizadores del sur del Valle desde los tiempos de la Guerra de los Mil Días, durante los años 30 y la violencia liberal conservadora de los años 40 y 50, y en la violencia de los años 80 y 90, en ciclos que les fueron arrebatando la tierra y los fueron llevando hacia las zonas altas de la cordillera.

Todas esas guerras se entrecruzan también con la lucha por los derechos de los pueblos afrocolombianos en esa zona del país, donde sobresalen en la memoria de Héctor líderes como Cinecio Mina, Sabas Cazarán o Potenciana Mandinga, quienes llevaron las banderas de la libertad del pueblo afro en la Guerra de los Mil Días, en las guerrillas liberales y en la guerrilla del Quintín Lame.

Además de la historia de sus ancestros, en la niñez aprendió con su madre y padrastro el cultivo del café, la caña, el frijol, el plátano, pero sobre todo aprendió el cuidado de la naturaleza. También a jugar fútbol, a bailar currulaos, cumbias y músicas propias de su pueblo que le inspiraron a hacer parte de la primera organización, Renacer Cultural, con la que hacía presentaciones y se dio a conocer cuando aún era demasiado joven para ser parte de la Junta de Acción Comunal.

Durante su vida le ha tocado ver pasar por Buenos Aires a todos los actores armados. En los años 70 el M-19, en los 80 las FARC y el ELN, que se volvieron autoridad ante la ausencia del Estado, y eso hizo que toda su comunidad fuera señalada y reprimida como integrante de la guerrilla. Luego vino la irrupción del narcotráfico como financiador de la guerra y eso empeoró la situación para la comunidad que sobrevivía en medio de los intereses ilegales y legales sobre su territorio. Al fin y al cabo, el Norte del Cauca siempre ha sido visto como un botín económico, señala.

La Constitución de 1991 y la posterior promulgación de la Ley 70 trajeron nuevos aires a las luchas históricas del pueblo afro con el reconocimiento de los Consejos Comunitarios. El artículo 5 de dicha ley fijó funciones que favorecían la autonomía y sentaban las bases para el reconocimiento de su autoridad propia: “Delimitar y asignar áreas al interior de las tierras adjudicadas; velar por la conservación y protección de los derechos de la propiedad colectiva, la preservación de la identidad cultural, el aprovechamiento y la conservación de los recursos naturales; escoger al representante legal de la respectiva comunidad en cuanto persona jurídica, y hacer de amigables componedores en los conflictos internos factibles de conciliación”. Esta ley aún con muchas deudas con el pueblo afro, fortaleció las bases organizativas para la población afro y fue así como ya entre 2008 y 2010 se conformó la Asociación de Consejos Comunitarios del Norte del Cauca, Aconc, que agrupa en la actualidad a 41 consejos que se rigen por esta ley y el derecho propio.

En 1999 Héctor era el concejal más joven de su municipio Buenos Aires, Cauca, y desde allí ya lideraba la organización de su comunidad como la única alternativa para seguir el ejemplo de sus antepasados. Por eso destaca al Movimiento Cimarrón y el Proceso de Comunidades Negras –PCN, en la lucha contra la esclavitud que para él sigue presente. Aunque se lamenta también de la cooptación y la división de las organizaciones afro como la principal debilidad de su pueblo.

Paralelamente, los intereses trasnacionales seguían avanzando y se fueron consolidando mediante la apropiación de las tierras para el cultivo de Caña en el Sur del Valle y la irrupción de los megaproyectos de minería. A estos les siguió de inmediato la llegada del paramilitarismo y uno de los peores recuerdos que se le viene a Héctor a la cabeza: el desplazamiento forzado del 23 de diciembre del año 2000 cometido por paramilitares de las denominadas Bloque Calima de las AUC que contaron con la complicidad de la III Brigada del Ejército para sacar a la comunidad de su territorio.

Años de matanzas y negación desde el Estado los llevaron a él y a los demás líderes y lideresas del Norte del Cauca a conformar el Comité de Derechos Humanos para hacerse visibles y denunciar lo que pasaba en su tierra. De esa época recuerda a lideresas como Inés Aponzá y a los líderes Plutarco Sandoval, Ibes Trujillo -asesinado el año pasado- y a Miguel Carabalí.

En esa tarea contaron con el apoyo de funcionarios de la Defensoría del Pueblo y la Personería quienes pagaron su solidaridad con el exilio.348 Desde entonces empezaron a enfrentarse con los jefes paramilitares y guerrilleros contra el reclutamiento forzado y la invasión de sus territorios. La Guardia andaba y Héctor ya era el representante legal del Consejo Comunitario de La Toma, Cauca y de la Asociación Renacer Siglo XXI.

Las raíces cimarronas

La Guardia Cimarrona nace en el remoto pasado de su pueblo y toma su nombre del Cimarrón, una variedad de cilantro que crece en las zonas más apartadas y en las condiciones más difíciles, su raíz olorosa que sazona el sancocho, es fuerte y resistente. En su tallo tiene unas espinas para defenderse de quien quiera arrancarla. De ahí los primeros negros y negras secuestrados en África y traídos como esclavos tomaron el nombre para su resistencia.

El bautizo fue siglos años después, durante el Primer Congreso Nacional del Pueblo Negro, Afrocolombiano, Raizal y Palenquero, que se realizó entre el 23 y el 27 de agosto de 2013, como conmemoración de los veinte años de la promulgación de la Ley 70 y en el que participaron más de siete mil líderes y lideresas afro de todo el país.

Luego, con los vientos del Proceso de Paz entre el Estado colombiano y la guerrilla de las Farc-ep, se fortaleció aún más la propuesta de llamar Guardia Cimarrona a esa práctica ancestral de autonomía, conciliación y cuidado del territorio, ejercida por los mejores representantes de las comunidades negras.

El mejor recuerdo que se le viene a la cabeza fue el Encuentro Nacional de Guardias Cimarronas realizado en junio de 2017 en el que participaron líderes y lideresas afro venidos desde Bolívar, Valle, Córdoba, Chocó, Bolívar, Cauca, Meta y Nariño en un intercambio de saberes sobre sus mecanismos de autoprotección, guiados por las enseñanzas de la Guardia más consolidada: la de San Basilio de Palenque.349 De esta memoria y ejemplo se nutren las raíces de la Guardia Cimarrona en el Norte del Cauca.

En el Encuentro hablaron de tradiciones culturales y de resistencia. Del Perreo, por ejemplo, el bastón de mando de un metro cincuenta del cual se desprende un látigo y que es el símbolo de autoridad de la Guardia Cimarrona. Este se debe usar, insisten sus integrantes, sin abusar de la fuerza y la autoridad. Esa misma que ya les reconoce la fuerza pública como mediadores y primera autoridad de su comunidad y la encargada de la protección en la casa de la cultura, el puesto de salud y las festividades en San Basilio.

A su turno, Héctor y los demás líderes de la Guardia Cimarrona del Norte del Cauca compartieron los desafíos de ser Guardia en medio de actores armados e intereses económicos. Su labor principal es la vigilancia de los ríos contra la incursión minera y sus desastres, la convocatoria a las multitudes a movilizarse y la protección de sus líderes/as cuidando también sus casas, evitar en las festividades y eventos públicos el porte de armas y tramitar conflictos mediante el diálogo.

Y es que mientras la Guardia Cimarrona de San Basilio actúa como una policía cívica dirimiendo conflictos internos, a la de Buenos Aires le toca actuar hacia adentro y hacia afuera, como lo explica Héctor: Se trata tanto de ejercer la autoridad ante casos de cooptación de líderes y de comunidades como de enfrentar a los invasores como multinacionales y actores armados legales e ilegales.

A la pregunta por el castigo que imparte la Guardia cuando hay un infractor, la respuesta es contundente: “El castigo físico no es usado porque recuerda la esclavitud. Según la falta, se define el castigo que está más relacionado con trabajos para la comunidad. Por eso de ella solo pueden hacer parte personas tranquilas, pacientes, respetuosas y honradas que puedan ejercer esa autoridad no violenta.”

“La justicia de la Guardia Cimarrona no ancla sus raíces en la búsqueda de venganza sino en una dinámica del perdón, por eso cualquier aspirante a conformarla debe dejar de lado sus deseos de venganza”, se lee en las memorias del Encuentro Nacional de Guardias Cimarronas.

Todos estos valores y formas propias de protección parecen incomprensibles para las instituciones encargadas de la protección de líderes sociales desde el Estado que ante las solicitudes de apoyo, responden con el envío de chalecos antibalas -que los vuelven sospechosos en un territorio signado por la guerra- o de teléfonos que no funcionan.

Aún en medio de estas adversidades Héctor se enorgullece de contar cómo la Guardia Cimarrona del Norte del Cauca ha ejercido como garante del tratamiento humanitario, sacando combatientes heridos de zonas en guerra le ha arrebatado jóvenes de las garras de los actores armados, ha enfrentado la erradicación forzosa para sentar a las instituciones y que cumplan con los acuerdos de sustitución voluntaria.

Con toda esta visión del territorio llegaron a La Habana con su propuesta de reconocimiento de la Guardia, sus aportes a la construcción del capítulo étnico del Acuerdo de Paz donde la Guardia Cimarrona logró un primer reconocimiento institucional, el cual aún les cuesta en su territorio; y también la creación de la Instancia Especial de Alto Nivel Pueblos Étnicos, Ieanpe. Todos estos pasos y logros hoy se ven seriamente amenazados. También él está hoy amenazado y lleva un año sin poder regresar a Buenos Aires.

Por eso cuando piensa en este gobierno pierde el entusiasmo. Tampoco duda en señalar la responsabilidad que pudo tener la mala idea del anterior de someter la paz a votación en el único país del mundo que pareciera no querer vivir en paz. Por eso su mensaje prefiere enviarlo a las negras y los negros, a sus hermanas y hermanos, y es el mismo que lo obsesiona desde que era un niño preguntón: “Necesitamos la unidad para cumplir con la tarea que dejaron los ancestros, la que vive también en sus apellidos que los llenan de orgullo: Carabalí, Mina, Possú, Locumí, Golú, Balanta, Lorango, Viáfara, Ararat, Messú, Zape y muchos otros que recuerdan que hay que seguir luchando por la verdadera libertad. La otra solo fue la pérdida de los grilletes, afirma, porque las cadenas de la discriminación y la colonización aún mantienen preso a su pueblo.


348. Las súplicas de El Naya para que el Estado impidiera la masacre. https://www.elespectador.com/colombia2020/justicia/verdad/las-suplicas-de-el-naya-para-que-el-estado-impidiera-la-masacre-articulo-856624
349. https://www.youtube.com/watch?v=pkxV6QKZpAg&feature=youtu.be